¨Más cooperación, solidaridad y multilateralismo renovado”

7/10/2020

Ha culminado uno de los momentos más esperados en el 2020 en las Naciones Unidas: la celebración de los 75 años de su fundación. Se realizó en medio del Covid-19 y ante uno de los capítulos más angustiantes para la humanidad desde la Segunda Guerra Mundial, por las repercusiones sanitarias, económicas y políticas que ha tenido la pandemia.

El sistema internacional se encuentra en un escenario de reacomodo irreversible de las placas tectónicas de la geopolítica. La unión de los asuntos domésticos y la política exterior de los países  (“intermestic”) se acentúa cada vez más. La gobernanza de un mundo en transición se caracteriza por una enorme fragilidad, fragmentación y volatilidad. Las discusiones en curso en el seno del Consejo de Seguridad sobre Medio Oriente o la pandemia así lo evidencian y corroboran que vivimos en una “Paz Fría”.

En este complejo escenario se llevó a cabo de forma virtual la Semana de Alto Nivel, bajo el lema “El futuro que queremos, las Naciones Unidas que necesitamos”. Esta se constituyó en la primera vez  en la historia de la Organización que las discusiones de los Jefes de Estado, Cancilleres y altos representantes migraron en su integralidad al ciberespacio. Fue una celebración diferente, con enorme contenido pero sin languidecer en el esfuerzo colectivo en torno a los ejes centrales de paz y seguridad internacionales, desarrollo sostenible y vigencia de los derechos humanos.

Colombia participó de manera muy activa bajo el liderazgo del Presidente Duque. A partir de una meticulosa preparación, por parte de la Misión de Colombia en Nueva York en coordinación con la Presidencia y la Cancillería, se desarrolló una intensa agenda de trabajo.

El país no sólo estuvo presente en este aniversario y el debate general, sino también en una serie de eventos y conversaciones estratégicas. El Presidente Duque fue invitado a la Cumbre de Biodiversidad y al evento especial sobre el cumplimiento de los Objetivos Desarrollo Sostenible, temas en los cuales Colombia ha dejado en evidencia un denotado liderazgo regional, especialmente en el desarrollo e intercambio de mejores prácticas, así como en la protección de los páramos y la Amazonía. De manera particular destaco que Colombia fue uno de los países que promovió el “Compromiso de los Líderes por la Naturaleza”, suscrito por más de 70 Jefes de Estado. No obstante, lamento indicar que algunos analistas nacionales no han reconocido con objetividad los importantes esfuerzos realizados por el gobierno, el posicionamiento alcanzado en estos temas, así como el compromiso por dar cumplimiento al Acuerdo de París y lograr una mayor ambición en el marco post 2020 del Convenio de Diversidad Biológica.

A lo largo de estas semanas se abordaron, igualmente, los programas implementados en Colombia en medio de la pandemia, las contribuciones de las mujeres al desarrollo económico, la protección de la niñez, la promoción de oportunidades de comercio e inversión, los retos de la transformación digital, el desarme, la reforma pendiente del Consejo de Seguridad, entre otros.

Nuestra asistencia a esta Asamblea General permitió cumplir con cinco objetivos que nos trazamos desde un inicio: (i) Ratificar nuestra convicción en el multilateralismo y el estricto apego al derecho internacional, para la construcción de un orden internacional equitativo y basado en reglas; (ii) Reafirmar la importancia que tienen las Naciones Unidas en la política exterior colombiana, para incidir en las decisiones globales y regionales; (iii) Afianzar que el país es resiliente ante las adversidades y tiene un indeclinable compromiso con la construcción de la paz; (iv) Promover la protección de la biodiversidad, el financiamiento verde y el cumplimiento de los ODS como nuestro compás en esta “Década de Acción”, teniendo en cuenta la urgencia de alcanzar resultados hacia el 2030; (v) Defender la democracia y los derechos humanos en la región ante las amenazas latentes de un regímen autoritario y sus estrechos vínculos con la corrupción, el narcotráfico y los crímenes trasnacionales.

Los desafíos que se enfrentan demandan una Organización sólida, dinámica y enfocada en la acción para superar cada uno de los dilemas bajo la premisa de no dejar nadie atrás. Asimismo, estos retos exigen inexorablemente más cooperación, solidaridad y multilateralismo renovado. La construcción de la ONU del futuro es una responsabilidad compartida.

Para no olvidar… En medio de la pandemia y en un escenario internacional de una inusitada complejidad, Colombia acaba de lograr el respaldo unánime del Consejo de Seguridad para renovar, una vez más, el mandato de la Misión de Verificación en el país. Buenas noticias desde Nueva York.

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