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Intervención de la Embajadora María Emma Mejía, Representante Permanente de Colombia ante las Naciones Unidas, en el Debate abierto del Consejo de Seguridad sobre el "Mantenimiento de la paz y la seguridad internacionales"

Debate abierto del Consejo de Seguridad sobre el "Mantenimiento de la paz y la seguridad internacionales: El papel de los jóvenes en la lucha contra el extremismo violento y la promoción de la paz"

(Nueva York, 23 de abril de 2015)

 

Intervención de la Embajadora María Emma Mejía, Representante Permanente de Colombia ante las Naciones Unidas

 

 

Señor Presidente,

Quiero en primer lugar agradecer a Su Alteza Real y a su país por convocar este debate abierto sobre el papel de los jóvenes en la lucha contra el extremismo violento y la promoción de la paz. El tema tiene la mayor relevancia en el contexto actual y pone en evidencia como los nuevos retos a la paz y la seguridad internacionales están estrechamente ligados a uno de los grupos poblaciones tal vez más vulnerables, y sin duda, al que reúne los mayores elementos de potencialidad para nuestro futuro como humanidad: los jóvenes.

Agradezco igualmente al Secretario General por su intervención de esta mañana, la cual nos da una guía específica sobre esta terrible problemática.

Quiero reafirmar la amenaza que representa el terrorismo y reiterar que no hay excusa, situación o condición alguna que justifique las acciones terroristas. Al mismo tiempo, insistir, como ha sido tantas veces resaltado en este Consejo, que todas las medidas adoptadas para enfrentar este flagelo deben enmarcarse en el respeto al estado de derecho y ser implementadas con estricto apego a los estándares internacionales de los derechos humanos.

El extremismo violento y la radicalización constituyen hoy una de amenazas más apremiantes a la paz, la estabilidad y el desarrollo, como bien lo plantea la excelente nota conceptual circulada por Jordania, porque es esta generación de jóvenes es la más numerosa de la historia, la que está siendo blanco de las estrategias de organizaciones terroristas que toman ventaja de sus necesidades y sus insatisfacciones para extender sus redes de violencia y materializar sus acciones criminales.

Colombia quiere hoy reiterar su voluntad de trabajar con la comunidad internacional en la estrategia de prevención del involucramiento de los y las jóvenes en actividades violentas y de todo tipo, al igual que las iniciativas dirigidas entre otras, a promover su empoderamiento, su educación y su participación.

Es indispensable que se tomen medidas balanceadas que respondan a todas las aristas del complejo fenómeno del extremismo violento. Sin embargo, es importante a su vez reconocer que no es la pobreza o el subdesarrollo la causa per se de estos fenómenos.

Como la experiencia lo ha demostrado, el terrorismo y el extremismo afectan a las más diversas sociedades, con niveles de desarrollo dispares y con condiciones de inclusión social que varían caso por caso, por lo que no sólo es contraproducente, sino falto a la verdad, categorizar el terrorismo, la radicalización y el extremismo violento entre los jóvenes como un problema de sociedades subdesarrolladas.

Debemos eso si, promover todos los valores, como la solidaridad, el respeto, la tolerancia, la aceptación de la diversidad y la cultura de la legalidad. Porque una sociedad inclusiva, abierta y en capacidad de atender las aspiraciones de los jóvenes es fundamental, no sólo para atacar las condiciones que propician la radicalización y el extremismo violento, sino también para lograr el cumplimiento de nuestros anhelos como sociedades democráticas.

Señor presidente,

La incorporación de los jóvenes al mercado laboral es sin duda uno de los elementos que marca la posibilidad del desarrollo pleno de sus aspiraciones. En 2013 el número de jóvenes desempleados, de acuerdo con la OIT, ascendió a 73 millones de jóvenes. No es posible continuar avanzando en la búsqueda de mecanismos de prevención sin abordar esta realidad.

No podemos perder de vista que tanto la educación como el trabajo son derechos humanos y que el cierre de la brecha de género en todos los niveles de la educación debe ser una prioridad para empoderar a los jóvenes, mejorar sus condiciones de vida y librarlos de las consecuencias negativas del extremismo violento.

Señor Presidente,

Las nuevas tecnologías han demostrado tener un potencial cuyos efectos negativos, es urgente abordar. Los violentos han sabido identificar formas muy novedosas para acercarse y para explotar a los jóvenes, y como comunidad internacional aún estamos rezagados en respuesta apropiada.

Al plantear estrategias de solución, es indispensable que las acciones encaminadas a responder a este problema se realicen en pleno respeto a la libertad de expresión, religión, asociación y privacidad. La censura tampoco es la respuesta. Se requiere que los jóvenes se apropien del discurso democrático y de la diversidad, y que sean críticos frente a la manipulación de los violentos.

Señor presidente,

Finalmente, en Colombia conocemos los efectos que la violencia y el terrorismo tienen sobre la vida de los jóvenes que día a día construyen el futuro de nuestro país. Por esta razón estamos convencidos de la necesidad de otorgar la mayor prioridad a la generación de condiciones de vida que permitan que las nuevas generaciones puedan construir sociedades justas y vivir en paz y libertad. Muchas gracias.

 

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